7.11.09




Después de algún poema desesperado,
de querer recuperar un vínculo imposible.
Casualidades que han roto un mundo irreal,
casualidades que me han permitido volverte a ver.
Cuando enciendas tu móvil veras mis inútiles intentos
de intentar hablar con alguien que creía importante.
Las personas se disipan con el tiempo,
como desaparecen en medio del océano
las botellas mensajeras de los náufragos.
Es injusto perder una persona importante
es triste engañar a otra persona importante
es contradictorio tener la libertad absoluta
moral y objetiva de hablar contigo.
Es una necesidad saber de ti,
y tu te escondes debajo la nieve.
Después de todo, lo mejor es conformarse
con cruzarse por un pasadizo con una persona
que fue importante y ahora solo es silencio,
un silencio rotundo y incómodo..

27.9.09


Sobre unes escales atípiques de fusta
amb la lluna com a mare
i el ferotge mar com a pare
desitjaria que apareixesis
entre les roques
o em sorprenguesis tapant-me els ulls
amb les teves mans tendres,

i parlessim de tu
o callessim de mí.

Anyorat, l'únic que es deixa veure
darrere les roques
són plantes verdes esperant la nit.

macaret, menorca

20.7.09


Silenciosament m’allunyo dels problemes
surto dels bars quan hi han crits
no menjo bombons de xocolata negra
només bec licor 43, menjo sucre
o miro la lluna quan ja minva.
Tot sembla dolç en aparença
però surto de casa borratxo i amb diabetis.
Somrient tristament, el fantasma del meu avi
em recorda que l’esforç compleix objectius.
Ja no tinc por als morts.
L’home ha trepitjat la lluna, i jo
que en aparença també sóc home
tinc por a parlar-te, tinc por a estimar-te.
Em trobo perdut, impotent davant l’amor.
El temps no existeix, la poesia m’abandona
i els sentits no em responen.
Sense sentit ni coherència, com aquestes idees,
vaig allunyant-me de tu sempre que t’estimo,
reclamo la teva presencia.

7.7.09

Con toda certeza se que estoy sentado en una silla delante del ordenador, pero con total incertidumbre y impotencia no se por donde ni que cosas estarás haciendo tu...
Allí donde estés estoy seguro que alguna vez has preguntado por mi, y por como me va todo...
¿Pues sabes que? Todo este julio estoy trabajando en la Teknon. No no, no estoy trabajando de medico, ni quiero hacerlo por ahora ni nada relacionado. Pero me han ofrecido trabajar en alguna empresa y me aprueban una asignatura. Te gustaría saber que estoy en el departamento de oncología. Quizá el destino o la casualidad me han llevado allí. Pero no se como he terminado en al recepción de este departamento, archivando las fichas de la gente que tiene lo que lentamente te mató a ti. Recibo a señoras calvas, a cojos, a señores cansados ya del cáncer. Aunque la mayoría se les ve contento y parecen animados para superarlo. Tengo que avisar a radioterapia para que preparen la máquina y una vez preparada me llaman para que haga pasar al paciente. Te juro que intento ser lo más simpáticos y agradable posible, aunque a veces me saquen de quicio. A veces també me rio, aunque lo que acabe de convencer el trabajo. Hoy a entrado un señor al que si no le llamabas Doctor se enfadaba y no quería esperarse en la sala de espera con el resto de pacientes. La verdad es que estaba un poco loco, les ha traído una caja de bombones a mis compañeras y les ha dicho que los tenían que guardar en la nevera al llegar a casa. Otro hombre que no sabe que los bombones si los pones en la nevera pierden su gracia. También tengo que pedir al tarjeta de la mutua cuando vienen a visitarse con los doctores, esa tarjeta que mi madre siempre se deja, aunque aquí no pasa nada si se la dejan, porque hoy una extranjera se la ha dejado. No te gustará, pero no me caen demasiado bien los doctores, porque llevo tres días y aun no les e visto, en cambio a las enfermeras y el resto se me han presentado, en cambio ellos dicen que están siempre ocupados y no se les puede localizar nunca.
Me gusta conocer todo lo que hacías cuando ibas a hacerte la quimioterapia y volvías tan cansado. Cada hombre mayor que viene me recuerda a ti, con un caminar lento, y con cara de abarrotamiento, pero con una sonrisa escondida. A veces las chicas que están conmigo en recepción tardan en contestar al teléfono o se distraen un poco y hacen esperar mas de la cuenta, pero normalmente es porque hablan de sus hijos que aun son pequeños y son madres ilusionadas.
A mi no me gusta vestirme elegante, pero me hacen poner una camisa azul, pantalones negros, zapatos brillantes y corbata, aunque esta última, sinceramente, intento no ponérmela. Y además no se hacerme el nudo.
Ahora viene al parte difícil, en la que te vas a enfadar. Si te acuerdas, siempre me decías que estudiara mucho y que me preparara bien al selectividad. Ya sabes que me distraigo bastante, y no soy un buen estudiante, por esto, llego un momento que supiste que mis notas peligraban y rozaban el cinco y terminaste por inventarte algo para que tuviera ganas de estudiar, y me dijiste: -quiero que hagas la selectividad esta, así que aprueba-. Y otro día me dijiste: -si apruebas la selectividad, te hago un regalo-. El regalo se que es lo de menos, aunque me habría gustado saber que habría sido, y nunca lo podre saber. Pero igualmente me habría quedado sin tal regalo, porque no he conseguido aprobar el curso. Se que para ti los estudios son importantísimos y ahora estas un poco enfadado conmigo, pero también se que me perdonarás. Acabaré bachillerato el próximo año, hare la selectividad esta, y entraré en periodismo, como quiero hacer. No me gusta pensar que te he defraudado, pero lo arreglaré.
Y tu como lo llevas todo? seguro que lo tienes todo ordenadísimo y controlado, y sigues curando a la gente.
Tienes que saber que vuestro portero, ese negrito tan agradable, humilde y servicial, que os subía el periódico y siempre preguntaba: -como se encuentra el medico- también se ha muerto de cáncer. Es injusto, tenía 50 años y se merecía vivir muchas mas años.
Miguel y Lola están solos en casa, y ahora se irán a vivir a Balmes. Entre todos hemos tirado cientos de libros, Lola ha dado tu ropa a la iglesia, y las corbatas se las han repartido entre todos. Muchas veces parecen un poco tristes, aunque juntos pueden ayudarse muy bien. Loran bastante y te recuerdan en cada cosa que hacen por pequeña que sea. Debe ser difícil pasar lo que están pasando. Tus otros hijos tambe parecen echarte de menos, y concretamente mi madre te lo puedo confirmar. Me quedado cuatro libros tuyas, y el abridor de cartas que usabas. Para todos sigues estando en cualquier rincón de esa casa, simplemente, que cuando estamos en el comedor tu estas en tu habitación y cuando te vamos a buscar ya has ido hasta el comedor. Pero bueno estas cerca.
Yo te pienso muchas veces, y un mes y medio después de tu muerte, a veces lloro aun, me sigue costando bastante asumir tu muerte, me tengo que poner a pensar que no estas, porque si pienso rápidamente en tu casa te veo a ti y lola juntos en la mesa, y muchas veces digo:-voy a casa de mis abuelos- eso es lo que se me hace mas extraño, tener que decir: -voy a casa de mi abuela- pero todo es acostumbrarse.
Ayer supe que he aprobado la teórica de coche, como solo pasa una vez en la vida también quería contártelo, ahora voy con ganas a por la práctica.
Necesitaba hablar contigo. Me engaño a mi mismo, pero me gusta pensar que vas ha escucharme y vas a saber todo lo que me pasa. Otro día te cuento otras cosas, porque han pasado muchas cosas, pero creo que lo mas importante ya esta dicho.
Me gustaría que volvieras pero no puede ser, Lola me dijo que aprovechara la vida, porque no sabes cuando te vas a morir, pero si sabes que esto va a terminar. Que tenia que ser feliz, querer mucho y ser querido. Que tenía que ser bueno, y hacer en la medida de lo posible el bien. Siempre me ha parecido una persona muy sabia Lola. Y se nota que te quería mucho!
Un beso muy, muy fuerte, de corazón!

18.5.09

Se me hace extraño escribirte
porque creo poder estar
en tu casa en pocos minutos
y contártelo.
Inconforme y impotente delante de tu muerte
solo me queda la poesía para hablarte.
Escúchame que yo no pienso callarme,
yo sigo teniendo cuatro abuelos.
Seguirás sentado en la mesa cada miércoles,
y sonreiré cuando me ordenes
o me grites por llegar tarde.
Quizá llego tarde para poder escucharte.

A veces querría saber como será mi funeral,
siéntete orgulloso por el tuyo.

Te confieso que no soy consciente
de que te hayas marchado.
Y la mayor parte del tiempo estoy alegre
y también sonrío.
Sonrío porque te recuerdo,
hablo de ti y vuelvo a reírme.
Avi me gusta hablar de ti.
Ahora, estoy hablando, sin miedo,
sí, como una conversación banal.

Como vas a estar muerto
si puedo pensarte como siempre.
Espero verte el miércoles dando ordenes.
Ahora dime que me vaya a dormir
y que no este triste.